Paloma: una historia de las miles
Mi nombre no es Paloma. Lo elegí por los lazos que me unen aquella de la cual tomé el nombre. Una forma de recordarla, de rendirle un homenaje a ella y a las muchas Palomas de nuestro continente.
Me une a Paloma una parte de mi vida. Viejas y queridas amistades, entre ellas la de su padre,Carlos Alonso. Carlos Alonso es un pintor argentino, de los mejores, además de hombre integro, fiel a sus principios. Nos conocimos por los años 60, en la Asociación de Pintores Argentinos, Buenos Aires. En aquella calle tan renombrada, calle Florida, en pleno centro de Buenos Aires. Trabajaba yo en ese entonces unas horas en la Asociación.
Esos años marcaron mi vida, aprendí,descubrí un mundo fascinante,de gente increible, a las que siempre llevaré en mi memoria, a las que siempre les estaré agradecida.
Paloma, era una muchacha tierna, que compartió junto a miles de jóvenes las marchas de los años 70, fue una militante activa, quizás inspirada en aquel cuadro del Ché que su padre pintara por los 60 y que supo ocupar un lugar de privilegio en su casa.
A principios de 1977 Paloma fue secuestra cuando un grupo del ESMA derribó la puerta de su casa. Junto a Paloma se llevaron el cuadro del Ché. Se supone que Paloma fue llevada al ESMA, nunca más se supo de ella, como a la mayoría de los cinco mil prisioneros que pasaron por esa institución.
El cuadro fue recuperado. Hoy, forma parte del museo del Comandante Ché Guevara en Santa Clara.
Paloma, es memoria viva de los miles de desaparecidos durante las dictaduras que asolaron nuestro Continente.
Vaya mi homenaje a todas las mujeres que lucharon y lo siguen haciendo por un mundo mejor.
Un abrazo a la distancia para Carlos y para aquellos que formaron parte de un tiempo dónde tejiamos esperanzas. Pelusa.
por algún problema técnico no puedo subir la foto del cuadro,les invito a que visiten la siguiente dirección: www.robertotexto.com/archivo13/uncuadro.htm
